Una vieja falsa. 🤨 Aitiana El momento en que Dorotea me vio, su rostro se tensó y, aunque intentó disimularlo, el miedo en sus ojos era evidente. —Él es mi padre… Es papá… — Exclamó Laria con evidente entusiasmo, y yo me quede sin saber muy bien qué decir más al ver que ese señor venÃa con mi madre. Me limité a observarla en silencio, sin ninguna intención de suavizar la tensión del encuentro. —Muy buenas tardes. Usted, ¿quién es, señorita? —preguntó el hombre de porte serio, pero con una expresión cordial y un parecido a Xavier. —Es la futura esposa de mi hermano Xavier —mencionó Laria con entusiasmo—. Además, está esperando un bebé. El hombre me sonrió con cortesÃa, se acercó y me tendió la mano. Apreté la suya con firmeza. —Mucho gusto. —El gusto es mio señor. —Bien. Disculpa,

