La Ira rugia en mi interior đĄ Xavier. El odio bullĂa dentro de mĂ mientras la observaba. Estaba allĂ, frente a mĂ, intentando mantener la compostura, pero su rostro desfigurado por la culpa y el miedo me confirmaba lo que ya sabĂa: era una desgraciada. QuerĂa destruirla, aniquilarla si fuera necesario. ÂżCĂłmo podĂa ser tan cruel? Estaba dispuesta a matar a ese ser inocente que crecĂa dentro de ella. No sabĂa si el hijo era mĂo o de algĂșn otro patĂĄn, pero eso no importaba en este momento. Lo que sĂ sabĂa era que no iba a permitir que cometiera semejante atrocidad. Primero muerta antes que ella lo mate. El detective que contratĂ© me habĂa alertado de sus movimientos. DamiĂĄn, mi socio, me confirmĂł que el dĂa de hoy habĂa visitado el hospital buscando opciones para deshacerse del bebĂ©. No era

