Aunque te fuiste No ha habido un día en el que te haya olvidado Honestamente, te extraño Pero ahora te borraré Porque eso duele menos que resentirte Siempre pensó que los cuentos de hadas se hacían realidad. Era consciente de lo ingenuo e irrazonable de sus propias creencias, sobre todo considerando su edad y la madurez que ésta supuestamente conllevaba. No obstante, aún entonces, la esperanza de que su vida fuese una película romántica, persistía. O por lo menos, solía hacerlo. Lo cierto era que su primer corazón roto había tardado bastante en sanar. Pero a pesar de ello, logró convencerse de que aquello solamente había sido un error, una piedra en el camino que luego dejaría a sus espaldas. Dispuesto a entregar todo de sí nuevamente, mas para finalmente des

