Cuando llueve, diluvia. Enamorarse era jodido. Cualquiera habría pensado que Taehyung era lo suficientemente inteligente como para aprender de su experiencia en la secundaria y jurarse no caer por Jungkook de nuevo. Lamentablemente, era estúpido y había estado tan confiado en que no sucedería, que bajó todas sus barreras y, sin darse cuenta, permitió que Jungkook se hiciera paso nuevamente a su corazón. Lo odiaba. Pues darle rienda suelta a sus sentimientos, también significaba tornarse vulnerable. Tras haberse recuperado duramente del rechazo del pelinegro, se prometió no cometer otro error que lo condujera a un desenlace similar; sin embargo, volvía a tropezar con la misma piedra, de confiar ciegamente en alguien cuyo corazón estaba ocupado. Aunque claro, no sabía eso aún

