Adaline –Te ayudará– levanté la cabeza y vi a Maya tendiéndome un café. Lo recibí torpemente y me lo llevé a los labios. Apreté los labios al sentir la calentura. Hace horas que no bebía nada y tenía la boca completamente seca. Ella se sentó a mi lado. Y soltó un suspiro exagerado. O tal vez era uno normal, pero yo con los ánimos de ahora lo veía todo exagerado y completamente horrible. Después de haber traído el cuerpo de Angie y que oficialmente la hayan declarado muerta, experimenté aquel vacío tan asqueroso en el pecho. Tuve que contenerme para no echarme a llorar frente a mi padre, ya que me había pedido que esté presente. Cuando me dejaron con unos cuantos policías cuidando el hospital, pude correr al baño y permitirme llorar un poco. Tampoco es que me haya ayudado de mucho. L

