La voz en la oscuridad.

447 Words
-¡Méndigo frío! Tendré que buscar un lugar donde pasar la noche, de buena gana me quedaba a dormir aquí mismo sobre ésta cómoda piedra pero haré algo mejor. Y al ver que la piedra diván estaba rodeada de varias piedras de varios tamaños y formas, se dispuso a acomodarlas a modo de refugio formando paredes, construyendo así una pequeña fortaleza que lo protegería del frío de la madrugada, la piedra diván ahora le quedaba de pared y tomando un pedazo de tronco que encontró por ahí, lo envolvió en su camiseta negra acomodándolo a manera de almohada, y se dispuso a descansar. Pero como sabía que estaba a la intemperie a pesar de su pequeña fortaleza, procuraría no dormir profundamente y estar alerta a cualquier acontecimiento, ya no sentía la fría caricia de la brisa del bosque y se sintió tan cansado que no quiso hacer fuego, además consideró que era mejor no ser visto en aquél lugar inesperado y desconocido, ya que tenía la sensación de haber cruzado la frontera con Estados Unidos y temía encontrarse con los minute-man, que a principios del siglo XXI eran grupos de cazadores sin escrúpulos, que se dedicaban a dispararles a los indocumentados de la zona fronteriza sur de Los Estados Unidos, así que cualquier contacto con gente de Texas prefería tenerlo de día, cuando sería más fácil explicar su presencia en esas tierras, entre que pensaba, fumaba y dormitaba acomodó sus cosas dentro del refugio, con el hacha a la mano y la navaja en la cintura también lista para ser utilizada, cerró los ojos tratando de descansar pero sin dormir profundamente, cuando de repente escuchó una angelical voz que provenía de algún lugar del bosque diciéndole. > De un rápido movimiento se puso de rodillas tratando de no hacer ruido y de no tirar su precario refugio, blandió el hacha, se asomó con cuidado y salió buscando en la oscuridad a la autora de aquella misteriosa voz que parecía salir de todos lados, sacándolo de un golpe de su adormilado estado. -¿Quién es? ¿Quién anda ahí? -preguntó en voz alta. -¿Some body is there? Volvió a preguntar en inglés pensando que algún gringo o gringa (1), andaba por ahí, esperó en silencio unos minutos sin moverse, sin escuchar sonido alguno que no fuera la música del río, se agachó entre las piedras escudriñando a su alrededor, al cabo de un rato el cansancio empezó a cantarle al oído para arrullarlo y se recostó tratando de seguir alerta, tratando con todas sus fuerzas de no quedarse dormido, esfuerzo inútil, ya que no se dio cuenta cuando cayó en los brazos de Morfeo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD