Eso sí que se fue al traste enseguida. No podía enfadarme demasiado con él, ya que lo que había dicho era más o menos cierto. Debería haber esperado a que se hubiera bebido unas copas antes de intentarlo. Respiré hondo y me giré para encarar a la multitud furiosa y anónima. La mayoría exigió que les devolvieran las fichas, lo cual hice con pesar, pero algunos estaban dispuestos a aceptar un espectáculo alternativo con un montón de dildos de culo a boca. Conseguí aguantar, pero no me apetecía. Beaverman415 fue el último en irse. Había permanecido en silencio toda la noche y salió de la habitación sin decir palabra. ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ Aunque el último espectáculo había dado un giro desagradable, aún ganamos lo suficiente como para atrasarnos solo dos meses con la hipoteca. Al menos, algo

