El dolor que sentía era indescriptible y mis lágrimas no dejaban de caer. —Por favor detente, duele demasiado —Nick hacía caso omiso de mis súplicas y embestía con más fuerza. Sentía que mi vientre se desgarraba y cómo la sangre brotaba llenando las sábanas pero eso no impedían que Nick siguiera. —¿Por que no ruegas por más? ¿acaso no puedo sastifacerte cómo él? Cada embestida hacían que mi dolor aumentará y solo pudiera pronunciar cuánto lo odiaba y que no lo perdonaría por lo que me estaba haciendo. Nick llegó a climax y antes que pudiera notarlo hundió sus colmillos en mi cuello. Un grito desgarrador salió de mi boca haciendo que Nick se sobresaltara. No podía escuchar lo que decía, no podía dejar de gritar y retorcerme del dolor. Era como si estuvieran cortando cada parte de mi
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


