—¡Otra, otra! —gritaba la gente. Visualicé a Danna estaba muriendo de la risa. —¡Ven aquí! —le grité haciéndole espacio en la mesa. La gente volteo a verla y poco a poco fueron acercándola hacia nuestra pequeña pista de baile. Le tendí la mano para ayudarla a subirse. Se puso de pie y junto a nosotras comenzó a bailar. Una ronda de shots más llego a nosotros. ´´Cortesía de la casa´´ decía en la nota. Las tres nos miramos y reímos, vaya ridículo que estábamos haciendo. —Prepárate Alon, que después de esto cualquier chico te saca a bailar y ya sabes, una apuesta es una apuesta… ¿O no cumples tu palabra? —Siempre lo hago. —Ya sabes, al primero que te hable, un pico saludo. Sea quién sea. Seguimos meneando las caderas al compás de la canción, ya me preparaba mentalmente para lo que ve

