Capítulo 3

1096 Words
Alondra —Creí que nunca nos veríamos —sonrió Noah mientras me jalaba para que tome asiento a su lado. —Nunca recibí tu llamado… —hizo una mueca. —Alguien en casa botó la servilleta —mentí. Estaba muy incómoda. ¿Que debía hacer? —Vaya que el mundo es un pañuelo —dijo Carolina —No puedo creer que de todas las Alondras de mundo… —los demás en el grupo la hicieron callar. Yo simplemente no entendía nada. ¿Qué estaba pasando? —¿Quieres algo de tomar? —me ofreció. —No gracias, ya no pienso tomar nada más hoy —Noah hizo una cara extraña, no entendía a que me refería evidentemente. No iba a decirle, pero se me adelantaron. —La acaban de pepear —Soltó Carolina haciéndome recibir la mirada de sus acompañantes nuevamente. —¿Qué? ¿Quién te hizo eso? —Larga historia, será mejor que ya vaya a casa… —dije incomoda. Me sentía completamente fuera de lugar. —¿Hasta San Francisco? Es tarde Alon… ¿Qué haces aquí? —me preguntó al notar que estaba realmente lejos de casa. —Noah, no quiero incomodarte… En serio yo me las arreglo… —Sentía la mirada de Carolina fijamente en nosotros, pero claro, si estaba arruinando su cita. —Ven Alon, acompáñame a la barra —me jaló fuera de la mirada de los demás —¡Chicos vayan jugando una ronda, enseguida regreso! —le tiró la pelota de pinpon a uno de sus amigos y volvió hacia mí. —Ahora sí, ¡Hola! —dijo abrazándome, como si fuéramos amigos de toda la vida. —¿Qué pasa? ¿Por qué estás así? —Tu cita nos está mirando… —dije incomoda apartándome de él. —¿Mi cita? —Volteo a mirar —¿Hablas de Carolina? —asentí a lo que el soltó una carcajada —¡Es mi hermana, tonta! —¿Su hermana? Ay no. —No te creo nada… los vi muy juntos… —Noah siguió riendo y sacó su celular para googlear el nombre de su hermana y evidentemente sí, no me mentía. —Debiste habérmelo dicho —reí ahora yo —No me acerqué a saludarte antes porque creí que no se… —No sonsa, todos los de allá son mi familia —Abrí los ojos de par en par —¡No! No que son mis hermanos —río Noah —Son primos, amigos de mis primos y claro, mi hermana. Vinimos de paseo nada más, antes de que comiencen las fiestas navideñas… Eso explicaba muchas cosas… —No puedo creer que hayamos coincidido una vez más. —Yo no puedo creerlo, la que decidió no marcarme nunca fuiste tú… Y creo que ya sé porque… —¿De qué hablas? —Te vi bien acompañada… —hizo una mueca. —No me digas que nos viste —Noah hizo la boca como pato ´´imitando mi beso con Nicolás´´—¡Ay, basta! —Regresar con el ex, bajito eh. Te recuerdo que me hiciste entrar a tu casa por la ventana por él...—Me dijo mientras le alcanzaban un vaso de una bebida azul. —No he regresado con él… Fue un momento de idiotez… Solo fue un besito de ´´amigos´´ pero ya no más. Ya no quiero verlo de nuevo. —¿Y a mí no me darás un besito de amigos? —volvió a hacer su boca como pato haciéndome reír. —Idiota. —¿Y por qué no lo quieres volver a ver? Cuando los vi andaban muy cariñosos… —El imbécil me pepeo. —No es cierto ¿Fue él? —Pues sí, es un imbécil. —Que idiota. Bueno, al menos te diste cuenta, sino sabe Dios donde estarías… —No quiero ni imaginarlo… —¿Y tú amiga? —intentó cambiar de tema. —¿Mire? —asintió —Se fue con un amigo, por eso estoy sola… —¿O sea no me rechazaras un baile por miedo a que te vea y se moleste? —Creí que no bailabas… —Hay excepciones cuando traigo alcohol encima —dijo tomando otro sorbo de su bebida y acto seguido llevándome a la pista de baile. ¿No qué no sabía bailar? Había mejorado notablemente, sabía llevarme de lado a lado y seguir el ritmo de la música. —¿Qué fue eso? —dije una vez terminada la canción. —Zack me dio el número de su profesor de baile, es muy bueno. Tomamos un par de clases intensivas ¡y mírame! —¡Wow! Es realmente bueno, yo también quiero ese número. —¿Y a él si lo llamarás? —Juro que no encontré la servilleta… —le volví a mentir. Él no me creía nada, estaba segura de eso —Es más, comencé a seguirte en i********: pero no me diste followback… —dije haciéndome la víctima. —No te creo nada —sacó su celular para comprobarlo —¿Cuál es tu usuario? —Lo escribí en su pantalla y comprobó que efectivamente lo había comenzado a seguir. Me dio followback sin pensarlo, solo seguía unas 100 cuentas. —¿Qué haces? —dije quitándome el follow —Todos se darán cuenta. —¿Y cómo me comunico contigo? —tomé su celular y apunté mi número en sus contactos. —¿Feliz? —Y hasta que conseguí el número de Alondra… ¿cuál es tu apellido? —Brown —le sonreí. —Hasta que conseguí el número de Alondra Brown, que difícil resulto esta chica —reímos los dos. —Ahora el que tiene que escribirme eres tú. —Listo. —Me llegó un ´´holi´´ al celular. Sonreí al ver el sitcker con el que iba acompañado. —Espero que ahora si me escribas… —¿Hasta cuándo te quedas en Los Ángeles? —le pregunté. —Me parece que, hasta el lunes, ¿y tú? —También. —¡Genial! Bien, vamos con los demás, están jugando beerpoint. —Tengo malísima puntería… —Se aprende, vamos. ¿O me dejarás en el aire una vez más? Rodé los ojos y lo seguí hasta el grupito, ¿en que me estaba metiendo? Solo esperaba que Mirella no se ponga celosa de mi salida de hoy con Noah... que conste que jamás habría estado en mis planes reunirme con él, una vez más el destino nos juntó. Y hablo en sentido literal.
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