Sara Respiro profundo y terminó por llegar hasta la puerta de la mansión de mis padres. Aún no estoy segura de decirles que serán abuelos pero ni modo, algún día lo van a saber. Siento muchos nervios y mi corazón no deja de latir con rapidez. -¿Sara estas bien? - pregunta Iván y lo miro. -Si, solo déjame respirar un poco - digo respirando con rapidez. -Tranquila, no tienes que estar preocupada, no sirve de nada, recuerda lo que pasó la última vez - dice sonriendo mientras acariciaba mis brazos y asiento con la cabeza. Tiene razón, es verdad. Toco el timbre y como siempre escandaloso. Apenas abren la puerta siento que me abrazan. -Mi niña - dice papá abrazándome con fuerzas y me quejo. -Papá, pfff no me fui por una década - digo seria y él sonríe. -Vamos entra - dice y

