Lynda Skarosky Las palabras de Leonard produjeron una gran emoción en mí, mientras en mi interior sentía unas profundas ganas de ver a Christian, reencontrarme con él y pedirle una nueva oportunidad para nuestras vidas, porque al parecer él había sufrido mucho y eso me producía una gran inquietud. —Lo siento mucho Lynda, no debí participar en esto, debí haber renunciado a la realeza en ese momento y no convertirme en el verdugo de Christian —se pasó una mano por la cabeza con desesperación—. He hecho todo mal en mi vida y no tengo idea de cómo volver a organizarlo. Lo miré sin ninguna expresión, a decir verdad, no iba a alentarlo, se merecía que la conciencia le pesara de esa manera, porque así podría pagar algo del mal que había hecho. Él entendió que mis intenciones no era sentir lás

