Me levante algo cansada tras escuchar mi despertador. Hoy era sábado, el único día de la semana que podía despejarme un poco. Pero había algo que no dejaba que lo hiciese; no podía dejar de pensar en lo que había sucedido ayer. Jesus.... había estado tantos años intentando seguirle la pista que... no podía creerme que ayer podría haberlo visto. Hago mi cama y voy a intentar despejarme dándome una ducha caliente y poniéndome mi música preferida. Hoy tenía una fiesta en casa de mi novio así que no podía ir de nuevo a la discoteca de ayer a saber más sobre ese tal Oviedo... o al menos en persona Fui directa al ordenador enrollada en mi toalla blanca y busqué cuál era el millonario dueño de esa discoteca y de todas las que están poniendo nuevas. En mi búsqueda salía una foto de un hombre con

