Antes de la venganza

2013 Words
Antes de la venganza. 17 de Enero de 2019. Santiago Centro, Chile. Hola. No quiero hacer un presentación extensa, ni mucho menos; solo quiero que sepas que te estaré escribiendo muy seguido, porque me han dicho que puedo confiar en ti, que eres como un tumba, algo, que me muy útil; no te diré mi nombre, pero, para no hacer tan engorroso todas las cosas que tengo que contar, me referiré a mí como “Carlos”, sin apellidos. Tú, por tu parte, no me interesa saber quién eres, ni que respondas a estas cartas, que he escrito a computadora para evitar que veas mi letra, y asistas a una de esas personas capaces de descubrir una identidad mediante el estudio de su caligrafía; solo me basta con que leas mis cartas, aunque no pueda tener garantía de ello; no quiero saber tu nombre, pero, de antemano, debes conocer que te confesaré cosas que te pueden llegar a horrorizar, pero una vez que las leas, no habrá vuelta atrás, te habrás convertido en mi cómplice; y así pretendo llamarte en el resto de mis cartas, “Cómplice”. Mi nombres es “Carlos”, tengo 25 años y trabajo en Creative Center, una empresa dedicada a la creación de contenidos para r************* ; soy graduado en Publicidad y Mercadeo, y soy el asesor creativo de la empresa. Ésta es una empresa emergente, aunque ha conseguido cosechar mucho éxito durante los dos últimos años, debido a la mente brillante de “Sarah Bruzual”, mi jefa, y dueña y fundadora de la empresa en el Centro de la Región Metropolitana de Chile. Y, mi finalidad, es acabar con ese éxito, y con la vida de Sarah Bruzual. Sarah tampoco es su verdadero nombre, y el de la empresa tampoco, y quizá, te haya mentido con mi ubicación, pero entiéndeme, no quiero que me ubiques por nada del mundo. Te preguntarás porqué quiero acabar con Sarah y su empresa; ella es una mujer de 45 años, bellísima, capaz de encantar a cualquier hombre alta, rubia y unos enormes ojos negros (te la describo para que te la imagines un poco). ¡Ah! Y tiene dos lunares muy visibles en su cuello. Pero, me fui del punto, la razón por la cuál quiero acabar con ella, es que hace 15 años, ella mató a mi mamá y por esa razón, mi papá se quitó la vida. No sé bien cómo ocurrió todo, pero eso fue lo que me dij la tía que me crió después de esa tragedia que no sólo cambió mi vida, sino que la destruyó por completo. Y, desde entonces, he planeado una venganza que empezaré desde mañana. Por eso, decidí empezar a escribirte; en parte, porque a veces me siento muy solo en este departamento gris y aburrido en el que vivo, y, también, porque no le puedo contar a nadie de mis planes, a nadie, excepto a ti. Esto será muy divertido. Parte de mi venganza, es hacer quebrar esa empresa qu tanto le ha costado hacer crecer a esa mujer que me lo quitó todo; y otra parte, en desturir a las personas que más ama. A Constanza, su hermana menor, tiene unos 24 años y es la encargada de la Proyección de Marca de los clientes de la empresa; es alta, igual que Sarah, pero su cabello es n***o, igual que sus ojos. No es la más hermosa, aunque, ya se ha hecho dos operaciones en el rostro. Espero si demande a los cirujanos, porque fueron una lucas perdidas. A Matheo, su papá, un señor muy mayor, jubilado, y que no hace más que ir al tenis, comer y dormir.  Y a Jeremías, su prometido y futuro esposo, que no sabe la clase de mujer con la que se va a casar. Ninguno tiene la culpa de nada, pero lástima que Sarah los ame tanto. Esa es su desgracia: Porque todo lo que Sarah ame, yo lo voy a destruir. Y ella va a sufrir lo que yo sufrí al perder a mis padres. Creo que vale la pena recalcarte, que Constanza, Matheo y Jeremías, no son los verdaderos nombres de esas personas; pero, ya sabes, no quiero darte ninguna pista sobre quién soy. Es por tu bien. Desde mis 19 años estuve vigilando a Sarah Bruzual, estudié y apliqué para entrar en su empresa y llevo dos años luchando por ganarme su confianza, y créeme que lo he hecho bastante bien. ¿Por qué esperé tanto para ejecutar mi venganza? Porque quiero hacer todo bien, subirla a lo más alto, y así su caída sea inminente. O bueno, más dura, no quiero usar palabras que normalmente no usaría. Tengo que hacer estafas millonarias. Por lo cual, hice cursos de finanzas y sistemas, para hacerlo sin dejar rastro. Tengo que matar. Por lo cual, he matado a siente personas exactamente durante los últimos tres años. Y espero no te exaltes, pero, insisto en dos cosas; Quizá leas cosas que te horroricen, y, quiero hacer las cosas bien. Si, querido cómplice, tengo que hacer todo lo necesario para hacer pagar a Sarah Bruzual por haber destruido a mi familia y haberme dejado huérfano cuándo apenas era un niño de 10 años.  Te parecerá que soy un monstro, pero el verdadero monstro es ella. Creo que me estoy extendiendo demasiado, pero quería explicarte bien quién soy y quién es la persona que quiero destruir. Espero me comprendas. También, espero que no me vayas a juzgar por todo lo que te contaré. Y que, por sobre todas las cosas, no intenten buscarme ni averiguar quién soy.  Yo haré lo mismo contigo. Me gustaría pedirte que por favor me leas, me siento muy solo, y necesito que alguien sepa todo lo que estoy haciendo o me volveré loco. También, te pido, que no le digas nada a las autoridades sobre que estás recibiendo estas cartas, yo solo te las envío y tú las lees, yo jamás te haría daño, no a ti. Bueno, bueno, ahora si me extendí mucho. Solo recuerda, que los nombres, la ubicación y todo los datos que puedan llevarte a descubrir quién soy, son mentira; lo único cierto, es todo lo que te voy a contar. Y mi venganza hacia Sarah Bruzual. Si llegaste hasta aquí, gracias, solo gracias. Y disculpa por haberte elegido. Espera por favor mi próxima carta. Y de antemano, gracias por ser mi cómplice. Quién te escribe, Carlos. 18 de Enero de 2019. Santiago Centro, Chile. Hola. Recién vengo llegando a casa después de una larga jornada de trabajo en Creative Center; hoy, puse en marcha en primer paso de mi venganza contra Sarah Bruzual; dentro de 30 días es su boda con Jeremías Balvuena, un joven que enamoró a una mujer adinerada, y es un mantenido.  Sarah está verdaderamente enamorada. Le gustan más jóvenes que ellas. El punto es que Celice, la persona que estaba con los preparativos del evento, renunció; o bueno, hice que renunciara. —Celice, querida Celice. Los útimos días te he estado vigilando, y sé todo sobre ti, esto no se trata de una extorsión ni muhco menos, no. Es una advertencia, tiene 3 días para dejar la ciudad, o tu mamá que esta en Lo Barnechea, o tu papá que está en Maipú, se la verán muy pero muy mal. O que decir de tu hermano, lo he vsto 4 días seguido saliendo de la universidad, sería una lástima que sufriera un accidente que le quitara la vida. ¿No crees? No busques explicaciones, no vayas a las autoridades. Solo, vete de Santiago a otra ciudad de Chile, y todo estará bien.  Ese fue parte de un mansaje que le dejé en la puerta de su departamento, con algunas fotos de sus familiares. Unas horas después, Celice envió una carta a Sarah emitiendo su renuncia. Querido Complice, te preguntarás ¿Por qué hiciste que renunciara? Fácil, aquí ahora entra en juego una pieza dentro de mi venganza: La hermosa y sensual Loreto Espinoza, a contraté para que se hiciera pasar por la nueva organizadora de bodas; para que sedujera a Jeremías, hasta llevarlo a la cama, y esa es solo una parte del plan, pronto te contaré más. Pero, solo te diré, que luego de que eso pase, los días de la vida de Jeremías estarán contados.  Apenas Sarah recibió la noticia de la renuncia de Celice, llegó pegando gritos a de frenética a la oficia. Intentaré describirte la escena lo mejor posible, lamento que no se me dé bien esto de la escritura. —¡El mundo está lleno de gente incompetente!—gruñó—Faltando 30 día exacto para mi boda, la organizadora me renucia. Todos en la oficina quedamos en silencio. Es que, en serio, hubieses visto su rostro, de enojada, de no saber que hacer, tomando café y mirando todo a su alrededor.  Sarah, como siempre, vestía elegante, esta vez, cargaba un pantalón alto, con una camisa manga larga, tipo ejecutiva, color banco. Pero no creo que esos detalles te importen, aunque te los digo para que puedas imaginarte mejor la escena. —¿ALGUIEN EN ESTE LUGAR CONOCE A UN ORGANIZADOR DE BODAS?—gritó frenéticamente, como si se le olvidará que revisando las r************* , se daría cuenta que en Chile a miles de agencias y personas capaces de organizar bodas inolvidables. Y pese a ser dueña de una importante empresa que está inmersa en el mundo digital, Sarah es de verdad, una persona totalmente desapegada de las r************* . —¡Pueden dejar de mirarme así y darme una respuesta!—se exaltó —Yo conozco a alguien señora Bruzual—intervine, era hora de poner mi plan en marcha. —Primero que todo, soy señorita—dijo en tono arrogante—Entra a mi oficina, Carlos. Por favor, recuerda que Carlos no es mi nombre, y que ni Sarah ni Celice, ni ningún otro nombre que te mencione, es real, ninguno; no quiero darte ningún dato que te conduzca a saber quien soy. —Me dijiste que conocías a alguien—dijo Sarah entrando a su oficina, donde sentado, la estaba esperando. —Si—afirmé colocándome de pie—Bueno, no es que conozca a alguien, mientras usted gritaba, la busqué en r************* y vi que tiene excelentes reseñas. —Que eficiente. —Me das sus datos por favor, para decirle a mi asistente que la contacte cuanto antes. —Si, al tiro. Debes saber que el perfil en r************* , las reseñas y todo el perfil de Loreto, la sexy nueva organizadora, lo trabajé desde hace meses: Invertí dinero en bots y una infinidad de cosas, esperando este momento. También, debo recordarte que Loreto no es su verdadero nombre. Ella es una actriz de carrera frustrada, quien presta su talento para hechos no muy lícitos. Horas más tarde, mientras estaba en mi área de trabajo, vi a esa mujer estrambótica de unos 30 años pasar por delante de mí rumbo a la oficina de Sarah: Loreto había llegado. No tenía dudas en que la contrataría para terminar de organizar la boda. En las entrevistas, y encuentros en la cama (si, en la cama), que tuve con Loreto, pude corroborar que es una mujer profesional, de armas tomar y sin miedo a nada, y dispuesta a todo por dinero. Quisiera contarte que tal es Loreto en la cama, pero no creo que esos detalles vengan al caso.  En fin, llegando a casa, hace un rato, vi el mensaje de Loreto diciéndome que todo había salido perfecto, y que mañana tendría el primer encuentro oficial con los novios, Jeremías y Sarah, para iniciar todo para la boda. Por eso decidí escribirte esta carta hoy, para que supieras que ya todo había comenzando y que ya no hay vuelta atrás. Espero hayas leído mi primera carta, de verdad, y que no me juzgues, y que me entiendas. Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, y sobretodo, gracias por ser mi cómplice. Quien te escribe, Carlos.
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