❥ 28

2152 Words
Julio 30, Viernes. Amara Owens. — ¿No estás yendo muy arreglada para ir a trabajar? —Pregunta Bianca enseguida que entró a la cocina, donde ella junto con Hilary ya se encuentran desayunando. Do una rápida mirada a mi atuendo que consiste en una blusa de manga larga negra, falda gris, pantimedias negras y botas bajas.  —Eh... no —Le miro con una ceja alzada. Siento que estoy yendo como cualquier otro dia. Además, si habláramos de quien va más arreglada entre las chicas de la oficina, esa sería Kiara, quien ha sido la última en enviar una foto al chat que tenemos, mostrando su atuendo que consiste en un pantalón de vestir crema y blusa corta con un solo tirante. Con este frio que hace, ella es la única que se le ocurre vestir con ese tipo de blusas. En fin, nada quita que mi amiga se vea bien con su atuendo para ir al trabajo.  —Si tu dices —Se encoge de hombros mi hermana.  —Yo pienso que te ves bien, me gusta tu vestuario. Te copiare la idea y mañana usare algo similar —Me hace saber Hilary sonriente —. Espero eso no te moleste.  —Para nada, adelante —Sonrió un tanto divertida. Ni siquiera se porque me hace saberlo, no es como que solo pueda yo usarlo. De hecho, yo igual lo he copiado de alguien mas y no por ello se lo hice saber. —Aunque me falta la falda —Arruga su nariz — ¿Me acompañas a comprar una después del trabajo?  —Paso —Se niega Bianca —...pero puedo prestarte una falda, tengo una parecida.  — ¿En Serio? —Los ojos de su amiga brillan enseguida. —Si, claro —Le respondió restándole importancia al asunto.  Niego sonriente y alegre de que mi hermana esté haciendo por fin esas rutinas que cualquier chica de su edad haría cuando se tiene amigas. Tomo mi vaso con jugo de naranja, dispuesta en dar el primer trago, sin embargo el timbre haciéndose escuchar me interrumpe a medio recorrido. Miro a las dos chicas quienes me miran enseguida.  Ninguna hace por moverse. —Yo voy —Murmuró en tanto dejo mi jugo y ruedo mis ojos —, seguro es Kiara y Hunter. — ¿Te irás con ellos? Creí que irías en tu auto —El entrecejo de Bianca se frunce ligeramente. —No me apetece manejar —Me encojo de hombros —, y Kiara dijo que Hunter podría llevarnos. La escucho resoplar.  —Cuando no tenía auto quería estar manejando el de Kiara y ahora que tiene uno propio, no quiere manejarlo, quien la entiende —Se queja.  —Deja de quejarte, mejor, vayamos a buscar esa falda —Le dice emocionada Hilary.  —Primero come, y después buscamos esa falda... Sonriendo, salgo de la cocina, escuchando como mi hermana le dice a su amiga que primero siempre es la comida antes que otras cosas y bla bla bla.  Me dirijo a la puerta principal donde ya se puede escuchar la voz de mi amiga al otro lado, quejándose con Hunter quien también ya se puede escuchar a la corta distancia en la que estoy, su típica risita. Amo como loca a esta pareja, amo como hace un buen equipo. Los dos encajan a la perfección, y son tan esas típicas pareja que vez en imágenes por pinterest, que te hacen sentir envidia o querer una relacion como la de ellos. En pocas palabras, soy team Hiara.  Al abrir la puerta de mi apartamento, me encuentro con mi amiga aun quejándose mientras su novio riendo besa su mejilla. — ¿Que paso con tu atuendo? ¿No irias con la imagen que nos enviaste? —Es lo primero que digo al verla ir vistiendo una falda en conjunto con un saco color crema, blusa negra, pantimedias y tacones. —Ni me lo recuerdes —Resopla, separándose de Hunter para pronto saludarme de beso — ¿Bi aún está adentro?  —Si, está con Hilary desayunando. —Bien, iré a molestarla un poco antes de irnos —Me hace saber en tanto entra al apartamento. La miró con una ceja alzada mientras se aleja de nosotros. — ¿La hiciste que se cambiara? —Preguntó en su dirección al ahora enfocarlo del todo. Igual Hunter hoy viste con ropa formal, lo que me hace saber que también le ha tocado trabajar en presencial.  —Hace frío —Se encoge hombros —, y ni loco pensaba dejarla ir así vestida. Además así cubierta se ve aun mas hermosa. Sonrió. —Ya entra, celoso —Me apartó, dándole el espacio suficiente para que ingrese a mi hogar. Riendo de nuevo, entra. Me hace feliz que Kiara y Hunter se hayan conocido, ellos en definitiva, son el uno para el otro... .... Salgo del ascensor junto con Francis, sonriente. Un año en cuarentena, trabajando desde casa y ahora teniendo turno para los días en que uno se pueda presentar en la oficina, nos mantuvo muy alejados, pero la cena en grupo del dia de hoy ha sido esa oportunidad para todos en ponernos al corriente con nuestras vidas. Y vaya que no he sido la única en pasar por mucho en ese año de cuarentena. —Espera —Sujeta mi brazo, deteniendome. Levanto mi mirada, mirándolo algo desconcertada — ¿Quién es el tipo que está fuera de tu apartamento?  Su pregunta me hace mirar enseguida al frente, en busca de el hombre desconocido. No obstante, termino encontrándome con Patch quien mira en nuestra dirección. Suelto un suspiro aliviada de encontrarlo a él y no un desconocido.  —Es mi novio, el chico del que venía contandote —Le hago saber. —Ya veo —Musitó mientras me mira de reojo —, entonces creo que hasta aquí llego yo. — ¿No pasarás a saludar a Bianca? —Lo miró con una ceja alzada. Después de todo, él me ha acompañado hasta aquí por esa única razón. —Sera otro dia —Sonrie —, en estos momentos tienes asuntos que atender. Con un cabeceo apuntó en dirección hacia Patch. Sin poder negarme, asiento y me despido con un beso sobre la mejilla.  Realmente quisiera que se quedara un poco más, que viese a Bianca, pero también necesito con urgencia terminar de una buena vez con esta discusión entre Drew y yo. Sonriente, Francis se aleja de mi, haciendo el corto camino de regreso al elevador que no hace poco hicimos.  Una vez lo veo entrar, dirijo toda mi atención hacia Patch quien se mantiene en su lugar, sin mover un solo dedo, mirando en silencio todo.  Inhalando el suficiente aire, prosigo con mi caminar. Y gracias a que entre el elevador y mi apartamento no hay tanta distancia de por medio, termino llegando de un abrir y cerrar de ojos. Aclaro mi garganta una vez estoy a centímetros. Solo dos días y unas cuantas horas he necesitado para sentir como si varias semanas hubiesen pasado desde la última vez que nos vimos.  ¿Cómo se sentirá él al respecto de ello? —Hola —Murmura.  Un intento de sonrisa hace sus labios, sin embargo, la mueca es muy evidente.  —Hola —Musito.  No hay sonrisa de mi parte, no después de que me haya dejado esperando por una respuesta a todos mis mensajes. —Mmm —Da una rápida mirada por encima mío — ¿Quién era el tipo?  Bueno, al menos estamos teniendo un buen comienzo, está interesado por saber con quien venía. Pero no estamos en estos momentos para sus celos. —Un amigo de la oficina —Ajustó el bolso en mi hombro. — ¿Y de dónde venían?  —Cenar. — ¿Ustedes solos? —Frunció su entrecejo. —Bueno ¿viniste a cuestionarme o visitarme? —Cruzo mis brazos entre tanto frunzo mi entrecejo. Su gesto se suaviza y de nuevo estoy viéndolo torcer sus labios. Suelto un suspiro. No quiero hacer esto de la manera agresiva, lo único que quiero es decir lo que debí ese dia y terminar con todo este mal entendido. — ¿Por qué no entraste? Bianca está dentro —Digo luego de unos segundos al recordar aquel pequeño dato que me hizo saber mi hermana una vez llego del trabajo. —Lo se, pero quise quedarme aquí afuera esperando por tu llegada.  Entonces sabía en donde me encontraba, sabía que la cena no había sido solo entre Francis y yo, que incluso Kiara estaría presente. ¿Y si lo sabia, por que me lo pregunto? ¿Acaso ahora me está poniendo a prueba en que si le soy o no fiel? Niego, eliminando aquellos pensamientos. No más discusiones, al menos por cosas innecesarias. —Entiendo, entonces ¿quieres que entremos o nos quedamos aquí?  —Entremos luego de hablar. Bien, ya ha sido directo. Ahora sé con seguridad que tendremos esa charla. —Está bien —Asiento — ¿Quieres que yo comience o quiere tu...?  —Permíteme ser quien hable primero.  Vuelvo a sentir. En realidad, también esperaba que fuese él quien hablase primero, ya que yo intentaré ser breve. Se toma su tiempo, como si estuviese buscando las palabras adecuadas para comenzar su discurso o eso me hace creer nuevamente, porque cuando vuelvo a ser consciente, solo queda un paso de distancia entre nosotros. Tiene valor el hombre, un punto a su favor... —Lo siento —Toma mi mano —. No debí decir lo que dije, estuvo mal... pero, al nunca escucharte decir mi nombre y ser testigo de ver a chicas avergonzarse por mencionarlo, creí que tu estarías pasando por lo mismo. Creí que te avergonzabas de llamarme por él... Entiendo su punto, lo puedo entender a la perfección, fui testigo de escuchar a una chica esa noche en que lo conocí, riendo luego de escucharme a mi llamarlo por su segundo nombre, asi mismo, tambien lo fui cuando sucedio con Artie. Sin embargo... —Esta bien, te entiendo —Doy un apretón a su mano —, lo que si no puedo del todo comprender es el porque si en un principio nunca te di razón para que lo hicieras, porque lo hiciste ahora. —Lo siento —Musita. —Nunca me he avergonzado, en todo caso, siempre que he hablado de ti hago referencia a tu persona por Patch, nunca por Drew. Incluso la primera vez que hable de ti con las chicas, lo hice por tu segundo nombre. Ellas te conocieron por ese nombre. Junta sus labios, comprimiendolos. Suspiro.  —No todo es tu culpa —Musito —. Yo no me di cuenta que tenias ese tipo de pensamientos, lo siento, no te preste la atención que debía. Y es cierto, creí que lo hacía, pero al parecer no lo hice bien del todo. Si en verdad lo hubiese hecho, él ni siquiera los habría tenido, ni el miedo, ni esa escasa confianza. —...Pero si no te lo hubieses guardado, si hubieses hablado conmigo, yo no hubiese dudado en llamarte por él, ni siquiera olvidarlo en mencionarlo por mensaje —Hay que admitir que también ha sido culpa suya.  —Lo se, lo repito, lo siento —Suspira.  Creo que ahora sí estamos bien. No se ha extendido esta charla como creía, pero hemos dicho lo necesario. —Sobre lo de tu nombre, sobre no llamarte por él —Murmura —... No es que lo haya olvidado, me seria dificil hacerlo para serte sincero, pero si no te llamo por alguno de ellos, es porque mis padres suelen llamarse por sus nombres cada que terminan enojados. Por ello es que prefiero dirigirme hacia ti con un apodo. —Entiendo —Sonrió. Patch asiente poco después. — ¿Tus padres no suelen hacer lo mismo? —Pregunta curioso, entre tanto alza sus cejas.  —Algo asi —Respondo un tanto divertida —, ellos prefieren dirigirse al otro por sus apellidos de solteros, ya que suelen usar sus nombres. — ¿Se hablan por sus nombres? —Dice un tanto sorprendido. —Comúnmente —Suelto una risita al ver su rostro desconcertado —, pero tranquilo, que suelen hablar con amor. —Ya veo —Asiente. Nos quedamos en silencio, por unos momentos, esos que le toman a él por fin sonreír.  —Entonces... ¿estamos bien? —Alza sus cejas, mientras da un apretón jugeton a mi mano. Entrecierro mis ojos, en tanto doy ese único paso que se interponía entre nosotros. —Estamos de maravilla. Su sonrisa se amplió, pronto su mano libre está sosteniendo mi rostro y sus labios devorando los míos.  Cuanto lo extrañaba. A mi pareja no le gusta el drama, por ello no hicieron un alboroto al reconciliarse. Son personas pacificas que prefieren arreglarlo todo hablando, o eso se cree...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD