❥ 4

2248 Words
Marzo 21, 2021, Domingo. Amara O.  Miro entre el chico y mi amiga con una sonrisa divertida sin poder creer lo que estoy viendo. Tan solo unas horas atrás ella se encontraba molesta con él y ahora parece estar feliz de la vida por tenerlo sentado a su lado. —Iré por nuestra orden —Murmura Hunter una vez escucha por el altavoz nuestro número.  Kiara asiente sonriente y antes de que él se levante de su asiento, lo veo inclinarse y depositar un beso en los labios de mi amiga. Sin ninguna vergüenza en que me encuentre presente. —Quieres una malteada ¿no es así, Amanda? —Me mira sonriente, luego de su espectáculo. —Si no te es mucha molestia —Le sonrió devuelta. —Para nada, al menos debemos dejar que elijas tu propia bebida —Mira acusador a Kiara quien solo se encoje de hombros —. Enseguida regreso.  Las dos asentimos y lo vemos alejarse de nuestra mesa para luego adentrarse al pequeño restaurante. Dejándonos por fin a solas. —Han pasado la noche juntos —Digo sin darle mucho rodeo al asunto.  — ¿Que te hace pensar eso? —Apoya su mentón sobre la palma de su mano luego de apoyar el codo sobre la mesa. —El que esté llevando ropa de Kevin —Imito su gesto divertida.  — ¿Que te hace pensar que esa es ropa de Kevin? —Suelta una risita, la cual no puedo distinguir si es por nerviosismo. —El suéter colorido —Me encojo de hombros  — ¿Y que te hace pensar que ese suéter es de Kevin? Bien él pudo haber comprado el mismo sueter en su momento. Tampoco es como que sea edición limitada. —Si claro, compro el mismo suéter y casualmente la prenda lleva impregnada tu aroma —Resoplo. — ¿Mi aroma?  —Si, tu aroma a vainilla —Cruzó los brazos sobre la mesa —. Todos solemos desprender un olor distinto y estoy segura que el que él desprendió ha sido el tuyo. — ¿Asi? —Asiento —Entonces si yo huelo a vainilla a que se supone que hueles tú.  La miro por unos segundos en silencio. Captó su intención de querer cambiar el tema.  —A detergente —Sonrió para molestarla un poco.  — ¿Es enserio Amara? —Rueda sus ojos.  Rio lo suficiente divertida por el tema que ahora nos encontramos abordando. Aunque aun no olvido el anterior, por que de esa no se saldrá salvada. —Esta bien, lo siento —Suspiro —. Pero solo piensalo un poco, intenta recordar un aroma particular... —Dulce —Interrumpe pareciendo sorprendida —, tú sueles desprender un olor dulce, igual al que tu... —Mama —Sonrio de costado.  Ha decir verdad, cuando era niña solía odiar ese olor a tal punto de pedirle a mamá no acercarse mucho a mi, pero con el pasar del tiempo no solo me acostumbre, sino, terminé amándolo. —Ya hemos sido vacunadas, incluso ellos ¿Cuando planeas ir a visitarlos?  Suspiro.  —Espero hacerlo para navidad.  — ¿Navidad? Aún faltan varios meses —Su entrecejo se frunce ligeramente.  —Lose, pero quiero ir preparada con el suficiente dinero, no quiero andar pidiendo a papá o mamá, cuando yo soy quien debería de darles.  —Entiendo —Asiente para luego sonreír — ¿Y Bianca? ¿no ha dicho nada sobre venir en sus vacaciones?  —No, de hecho estas semanas que nos hemos estado viendo no he recibido siquiera una llamada o mensaje de su parte. Tal vez cuando llegue a casa le enviaré uno yo —Digo lo ultimo mas para mi que para ella. La veo asentir y luego suspirar.  — ¿Te digo algo pero me juras no gritar?  —Yo no suelo gritar, esa eres tu —Sonrio.  —Tienes razón —Concuerda —, pero sin darle rodeos, estoy saliendo con Hunter ayer le he respondido y...  —Y pasaron la noche juntos —Retomo el tema principal.  Kiara rueda los ojos y resopla mientras apoya su espalda del todo sobre el respaldo de la silla. —Si, Amara pasamos la noche junto.  Sonrió victoriosa por obtener mi respuesta aunque también feliz por escuchar que después de un largo tiempo mi amiga se encuentra retomando nuevamente eso de entrar en una relación. ... Unto gel antibacterial en mis manos luego de haber entrado a mi apartamento. Se que estoy entrando a mi hogar y que sería extraño conseguir contagiar cuando solo yo lo hábito y ensucio, pero salir a las calles y estar entre la multitud aun es peligroso pese a ya haber obtenido la vacuna. Cuelgo el cubre bocas sobre el perchero de las llaves y dejó estas sobre la mesita de entrada.  En el camino a la cocina saco mi celular y buscó el contacto de Bianca, la única hermana que tengo y me tiene abandonada.  Seguro y ahora que ya se puede andar en las calles se la ha pasado con sus amigos de universidad y por ello ni siquiera se ha acordado que aun existo. Y aunque bien podría llamar a mamá o papá para saber sobre ella, no sería lo mismo porque con ellos solo me interesa hablar precisamente de ellos no de otros. Ni siquiera Bi que es mi hermana puede hacer la excepción.  Primer, segundo y tercer timbre, ella no responder. Hago otro intento mientras veo el desorden que he dejado.  El tapete de ejercicio aún sigue sobre el suelo junto con las pequeñas pesas, la liga y una botella de agua.  Luego de haber recibido la inesperada llamada de Kiara informandome que había hecho un pedido con un almuerzo para mi, no tuve de otra que dejar todo de lado e ir hacia aquel restaurante donde ella y Hunter esperaban por mi. Incluso como dramatizo al decir en que ya estaban esperando para comer juntos, no tuve de otra que solo tomar un suéter e irme con leggings deportivos, sin poder tomar un baño antes.  Comienzo a recoger las cosas con el sumo cuidado de no dejar caer mi celular el cual se encuentra entre mi oreja y hombro.  Primer timbre, segundo y por fin ella decide contestar.  — ¿Hola? ¿Amara?  — ¿Enserio, Bianca? ¿Hasta la cuarta llamada? ¿Estas fornicando o que?  La escucho resoplar.  —Que buena manera de saludar a tu hermanita pequeña, yo también te extrañe Mar.  —Claro, lo dice quien ha estado perdida desde hace algunas semanas sin siquiera mirar nuestros mensajes por el grupo. ¿Qué tanto haces para estar ocupada e ignorandonos? ¿Acaso ya hay un chico que tomo tu corazón de pollo?  —No hay ningún chico, estoy felizmente soltera. — ¿Eres feliz siendo aún soltera a tus diecinueve años? Yo ha esa edad ya estaba por mi segundo novio. —Eso es por que tu eres una urgida, en cambio yo, seguiré esperando por mi caballeroso y adinerado coreano, quien me llevara a corea y me dejara conocer a mis poderosos B... —Si, si, si claro. Le cortó con una sonrisa sabiendo que eso le molesta mucho. —Ya dime, si no es un chico lo que te tiene ocupada entonces ¿que lo es? —Uh... ¿Quieres que te lo diga?  —No estoy preguntando por no querer saberlo.  —Esta bien, pero ¿tienes tiempo? ¿estás en tu apartamento?  Frunzo mi entrecejo tomando el tapete entre manos, irguiendo me al ya tenerlo enrollado.  —Si por supuesto, estoy aquí ¿Por que? ¿A pasado algo grave? ¿Te ha pasado algo?  De un momento a otro siento mi corazón latir con más fuerza a su pequeño momento de silencio. — ¿Bi? ...  —Abreme. — ¿Que?  —Que me abras la puerta, dijiste que quieres escuchar el porque no he respondido, bien, entonces abreme la puerta y ayúdame con las maletas que mis brazos ya comienzan a cansarme. Y entonces sucede, escucho la puerta principal ser tocada para luego hacer sonar el timbre.  ¡Mi hermana está aquí! ... — ¡No puedo creer que estés aquí! —Exclama por tercera ocasión Kiara, abrazando a Bianca del cuello.  —Y yo no puedo creer que cada vez seas más empalagosa —Le responde mi hermana quien intenta quitarla de encima suyo. Suelto una risita mientras las veo a las dos sentadas en el sillón principal discutiendo. Luego de aquella sorpresa por parte de Bianca, lo primero que hicimos fue arreglar una de las habitaciones para ella mientras me contaba que había estado ocupada arreglando todo para este viaje. El cual había salido con éxito por haber terminado como ella lo esperaba, en una sorpresa.  Tambien me conto que para poder hacer este viaje tuvo que trabajar una corta temporada en una pequeña y nueva cafetería cerca de casa. Me habló sobre mama y papa estando contentos que ella estuviese consiguiendo su propio dinero para sus propios beneficios y el como papa se soltó a llorar luego de dejarla en el aeropuerto. La invite a comer despues de tomar un baño cada uno y al final terminamos invitando a Kiara quien llegó siendo acompañada por Hunter. Al parecer esos chicos ya no podían estar tanto tiempo separados. Tan solo habían pasado unas cuantas horas de haber salido de aquel restaurante y que el mismo Hunter se ofreciera traerme a mi hogar mientras Kiara se iba en su auto. En fin, no me molestaba. Si ellos eran felices juntos yo también lo era por verlos ahora en su nueva relación. — ¿Enserio estás seguro de querer ser su novio? —Habla Bianca dirigiéndose a Hunter quien se encuentra sentado en el sillón individual —Aun tienes tiempo para echarte hacia atrás. —Digas lo que digas, él me quiere y no me dejara.  — ¿Con todo y tus dramas? —Alza sus cejas. —Con todo y mis dramas —Le asegura mi amiga sonriente. —Que dios te bendiga hermano —Sentencia Bianca. Kiara se queja por su comentario mientras tanto Hunter solo ríe. Parece estar lo suficiente entretenido y divertido por la relación entre mi hermana y Kiara. —Ya bien, ha sido suficiente —Les hago saber cuando intentan volver a discutir sobre ese tema —. Mejor dinos cuánto tiempo estarás quedando. — ¿Ya me estas corriendo? —No seas dramatica, solo estoy preguntando porque tengo entendido que tienes clases y se está hablando de comenzar las clases presenciales. —Sobre eso, he decido seguir con las clases por línea ya lo he hablado con mama y papa y ellos aceptaron con la condición que en mis tiempos libres consiguiera algo productivo que hacer. —Trabajar —Concluyó, cruzo mis brazos — ¿Y tu estas de acuerdo con ello? ¿Trabajaras solo por querer estudiar por línea?  —Es mucho más sencillo y tengo la facilidad de tomar las clases donde sea que esté. Y sobre lo de trabajar, ya he hablado con la dueña de la cafetería y me ha dicho que una vez regrese a casa puedo comenzar nuevamente a trabajar con ella —Se encoge de hombros. Suspiro. —No creo que sea la mejor idea, digo, esta muy bien que quieras trabajar en tus tiempos libres o vacaciones, pero ¿trabajar solo por querer dejar de ir a clases presenciales? Niego en desacuerdo con su decisión. Sé que yo hice lo mismo en el momento que vine a New York, sin embargo, ha ella le hemos dado la suficiente ayuda y apoyo para que no deje las clases presenciales.  Después de todo, estuvo a punto en más de dos ocasiones en dejar la carrera solo por su tonta flojera en no querer salir de casa. —Si me disculpas —Habla Hunter llamando nuestra atención —, sé que no soy nadie para entrometerme pero, ve este lado positivo, ella a su edad comenzará a ver y entender la vida de muchos chicos con bajos recursos tienen que pasar al trabajar y estudiar. No es fácil de sobrellevar.  —Hunter tiene razón Amara, incluso nosotras al llegar a New York pasamos por lo mismo, que Bianca sea quien haya tomado la iniciativa ya es un buen paso para que aprenda de la vida dura —Alienta Kiara sin dejar de abrazar a Bianca.  —Lo se, pero la diferencia entre nosotras y ella es el que está decidiendo seguir con clases en linea cosa que nosotras nunca vimos como un buen recuerdo para aprender —Dejo que una mueca adorne mis labios —. Te apoyo, es tu decisiones y la respeto, no obstante me hubiese encantado que no quisieras dejar de ir a clases presenciales. Bianca sonríe. —Gracias, Mar. Y creeme si lo que te preocupa es que haya decidido dejar las presenciales por mi afán de querer quedarme en casa, vete olvidando de ello que desde que conseguí ese trabajo fue mucho más divertido que estar encerrada todo el dia en mi habitación. Además con ese dinero podré comprar toda la mercancía de mis chicos y e ir a sus conciertos. Dice eso último entusiasmada. Kiara y yo nos damos una rápida mirada. —Creo que ya empiezo a extrañar a la Bianca dependiente. Estoy emocionada por cómo está transcurriendo la historia :) ¡Y solo son cuatro capítulo!  Nos leemos pronto...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD