Llegamos a España en total silencio, solo me hice nada para ver para cosas puntuales y se le notaba que quería reventar de la rabia. Apagamos controles y se levantó molesto saliendo de la cabina, dentro de mí sentía una satisfacción muy grande, que sufra aunque sea un poco, que sepa lo que se siente si es que de verdad siente algo por mí, que lo dudo. Salgo de cabina y lo veo hablando con la azafata Deila, todo coqueto; ahí está pintado. No va a cambiar nunca; pero no me importa que haga lo que quiera. - Nos vemos dentro de unos días - le digo a la tripulación - que tenga una bonita estadía. Le pasó, por un lado, a Eithan sin tomarlo en cuenta y sigo mi camino de largo hasta llegar al chequeo, al montarme en el taxi veo que alguien se monta del otro lado es Eithan. - Le da una direcci

