Luz de día El tráfico de la tarde avanzaba con lentitud constante. Owen conducía sin música, como siempre. El ruido del motor y el murmullo lejano de la ciudad eran suficientes. El entrenamiento aún pesaba en sus músculos, pero no era fatiga lo que ocupaba su mente. Era patrón. Siempre está. No da privados. Estructura financiera en capas. Lía. El semáforo cambió a verde y avanzó unos metros antes de frenar nuevamente. Miró por el parabrisas sin prestar atención real al paisaje urbano. La ciudad a esa hora parecía inocente. Cafeterías abiertas. Personas caminando con bolsas en la mano. Oficinistas saliendo temprano. Normalidad. Entonces la vio. No fue inmediato. No fue cinematográfico. Fue reconocimiento progresivo. Cabello rizado. Movimiento seguro. Caminaba por la acera dere

