—¿Cual tomamos? —. Dijo Chau. — El de la derecha. —. Dijo Goya. —Sí, pero cual. —. Dijo Javi. Luego yo conteste: —Este el primero. Chau se dispuso a continuar, todos íbamos de tras de el, de pronto oímos voces a lo lejos apagamos las luces de inmediato nos recargamos en la pared para pasar inadvertidos, vimos a lo lejos la luz de las lámparas que traían venían hablando y decían: —Porque la patrona nos mandó a revisar por acá si no hay nada, quien va a entrar a veces pareciera que le falla el cerebro. —Cállate ya vamos a regresarnos la verdad me da miedo estos lugares tan extraños y oscuros. —Si tienes razón vámonos. Se dieron la vuelta y se perdieron en la oscuridad de las catacumbas, nosotros continuamos caminando Chente tenía razón esto era un laberinto. Llegamos a otro lug

