“Así es como se conoce realmente a las personas. En sus reacciones ante lo inesperado.” Santiago Posteguillo Los profundos ojos verdes de la chica se clavaron en Aurelio de una manera extrañamente fascinante, como si lo reconociera de otra parte, de otra vida, con la postura tensa y la mano levantada sostenía la daga en actitud amenazante. -¿Quiénes sois?, ¿A qué habéis venido? –Sin relajar los músculos ni por un segundo. -Somos viajeros –aseguró Aurelio –No queremos problemas, solo buscamos un lugar donde refugiarnos durante la noche, te pagaremos si es lo que quieres, afuera está helando. -¡Sí, está helando desde hace varios siglos! –Respondió con ironía -¿Por qué tendría que ayudaros? -Porque somos gente de paz –respondió Lucio esta vez analizando las opciones por si la chica se l

