“La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura”. Vicente Espinel Octavio apenas si esperó lo suficiente para ver aparecer a un par de kilómetros en el camino la comitiva de Cayo, no le hacía ninguna gracia tener que viajar en compañía de aquel advenedizo pero lo necesitaba en su plan, si escalar era lo que él quería le haría sentir que lo estaba logrando, así que envió a un mensajero para que le diera instrucciones de seguir tras él a una distancia no muy larga, de modo que pareciera la comitiva de otro gran señor. La razón por supuesto no era tal, pero igual logró mantenerlo a raya y a sus constantes comentarios que ya comenzaban a cansarle. Había llevado un grupo bien nutrido de sold

