Las luces del salón estaban apagadas mientras esperaba su llegada, había creído que era para una reconciliación, pero ese no sería ni de cerca el propósito por el que la llamé para que viniera a mi casa. No sabía cómo expresar cómo me sentía con esta traición de parte de Ivanna, ella era la que quería destruirme, no los Joyce como siempre pensé, de no ser ellos, habrían sido otros. Mi propia novia, mi propia prometida atentaba contra mi progreso, mi futuro y mis ingresos. ¡¿Cómo fue capaz?! —Estoy en el salón.—anuncié cuando ella entró a casa, escuché sus pasos venir hacia acá y luego encender las luces del salón. Corrió hacia mí y tomó mis manos, feliz de que la llamara, feliz de verme. —Sabía que ibas a recapacitar sobre esto. Lo sabía. Había pensado tanto, tanto en esto que si l

