El problema con los sueños es que cuando uno despierta no sabe si todo fue producto de su imaginación o si en verdad sucedieron las cosas así. Despierto sudada con Santiago sobre mí. Me mira como si creyera que me voy a romper en mil pedazos en cualquier momento. La habitación está a oscuras, solo distingo a duras penas a mi diablo, el que ha estado conmigo estos últimos días caóticos y destructivos para mi sistema nervioso. Santiago me observa, preocupado. Esta no es la primera vez que lo despierto a mitad de la noche por mis pesadillas. Cristopher anda suelto por ahí. Quizá hace daño y lastima a personas inocentes, como lo fui yo una vez y como lo es ahora Sophie. —¿Otra pesadilla? —Su voz me envuelve y me tranquiliza a la vez. Así fue desde que apareció en mi vida. Santi
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


