Dominic Dosther

1402 Words

Intento concentrarme en lo que hago en mi día a día desde que mi diablo me dio el mejor orgasmo de mi vida y luego me cerró la puerta en las narices. Dejó mil dólares sobre la cama. Me siento, aún días después, más usada de lo normal. Conociéndome como lo hago, haciendo lo que hago, jamás me habían pagado para tener un orgasmo. Solo de pensarlo y recordar ese momento exacto las piernas me fallan. Supongo que el preámbulo incrementó mi frenesí y mi disfrute. El mirarlo y no saber su nombre, su cuerpo, la forma con la que me observó, como si me pudiera saborear sin tocarme… Esas acciones hicieron que sintiera todo más fuerte. Lo sé. Lo creo así. —Señorita —la mujer detrás del escritorio me llama—, usted sigue. No sé por qué razón decidí venir a esta entrevista. No tengo ganas de emplea

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD