Bajé del coche , me puse bien la falda y me dirigí hacía el bar del complejo comercial donde habíamos quedado por teléfono. Lo vi sentado en una de las mesas, su aspecto informal me gustaba, me excitaba. Llegué junto a él, y con una sonrisa, me invitó a sentarme. Cuando nos habíamos sentado, empezó a decirme cosas que me ponían caliente por momentos. Él ese día , estaba totalmente libre durante la tarde y la noche y yo podía dedicarle unas horas. Me invitó a un café y mientras lo tomaba , me empezó a introducir la manos por la entrepierna, me rozaba las medias y me susurraba en el oído, yo tenía cierto miedo a que nos viera algún conocido, pero a él no le importaba, estaba deseando poseerme una vez más y eso lo calentaba hasta no importarle nada ni nadie. Notó como me temblaban las pier

