"Quienes no saben lidiar con el dolor, corren el riesgo de herir aquello único que puede mitigarlo." Mina La oscuridad de la habitación en la que me encuentro es mi única compañía. Mi nariz se encuentra congestionada y mis ojos arden pero no puedo detener las lágrimas. Estoy recostada en una cama que me provoca asco y con la mirada perdida en la que supongo, es una pared. No parpadeo. Simplemente... respiro. — ¿Piensas que llorando solucionaras algo?— su odiosa voz es como una descarga que logra revitalizar mis energías. Lo observo frente a mí y sus ojos verdes me analizan calculadoramente. — No seas tonta, loba. Estos tipos no se apiadarán de tus lágrimas. Mátalos a todos. Sonrío. Incluso en una situación como esta, no puede con su mal genio. —Ayúdame — susurro. —Por favor... no de

