Entre la espada y la pared Noche de luna llena, Ciro y Darío salen a disfrutar de la noche con luna desde una posición estratégica los hermanos dan órdenes a sus hombres, ven alejarse a cada uno de ellos, Darío sentado en el piso atento a cualquier detalle, Ciro delante de él parado dando la espalda con su mirada viajando de un lado a otro sus ojos de lobo están atentos a más minúsculo detalle, se escuchan aullidos de lobos jóvenes, ese ruido lo hace cerrar su puño izquierdo en su arco deportivo, el menor se pone de pie, ya que a la par de los aullidos jóvenes se escuchan unos aullidos no propios del clan de David. _¿Crees que sean ellos? _ Tal vez – un feroz aullido los pone en guardia- _¿Cambiamos o no? _Cambia tú, yo te estaré cuidando la espalda. _ Espero me puedas seguir

