Capítulo 1.1

705 Words
Flash back Fernando: (esbozando una sonrisa calculada, con un brillo contenido en sus ojos color café) —Abuelo, ha pasado demasiado tiempo desde nuestra última reunión. Es un honor compartir de nuevo este momento contigo. La sala, impregnada de recuerdos y poder, hablaba de un linaje cuidadosamente preservado. Los retratos de generaciones pasadas colgaban de las paredes, sus miradas solemnes siguiendo la conversación con un aire de expectativa. Cada pieza del mobiliario antiguo parecía guardar secretos familiares, mientras la luz cálida de las lámparas de bronce iluminaba el rostro sereno del abuelo. Abuelo: (con una sonrisa cargada de afecto y la perspicacia de los años) —Así es, Fernando. El tiempo no espera por nadie, y nosotros tampoco deberíamos hacerlo. Pero dime, ¿qué te trae a visitarme hoy? Fernando: (adoptando un tono medido, mientras tamborileaba ligeramente los dedos sobre el reposabrazos de su silla) —He venido a compartir una decisión importante. Algo que puede cambiarlo todo. Abuelo: (alzando una ceja con interés, inclinándose ligeramente hacia adelante) —Sabes que siempre estoy dispuesto a escucharte. Adelante, dime, ¿qué inquieta tu mente? Fernando: (con una pausa calculada, sus palabras cuidadosamente elegidas) —Voy a casarme, abuelo. Abuelo: (una chispa de sorpresa y anticipación iluminó sus ojos) —¿Casarte? ¿Es con Elena? Siempre he pensado que ella es la única que puede estar a tu altura y, lo más importante, la única capaz de entenderte. Fernando: (su sonrisa se tensó un momento, antes de suavizarse en una expresión controlada) —Sí, abuelo. Elena es la elegida. Es todo lo que usted aprecia: inteligente, bondadosa y leal. Le aseguro que haré lo necesario para que sea feliz. Abuelo: (dejando escapar una risa breve, con una mezcla de aprobación y astucia) —Ah, Elena... Siempre supe que era la mejor elección para ti. Pero si mal no recuerdo, una vez fuiste categórico al afirmar que jamás te casarías con ella. ¿Qué ha cambiado, Fernando? Fernando: (bajando la mirada un instante, como si buscara ordenar sus pensamientos antes de hablar) —La vida, abuelo. Nos enseña cosas que no vemos en la juventud. Hubo una época en la que no la consideraba, pero hoy sé que es la mejor opción para mí. Abuelo: (sus ojos se afilaron un poco, aunque su tono se mantuvo cálido) —La vida nos enseña, sí, pero no sin razón. Dime, Fernando, ¿qué motivó este cambio repentino? Fernando: (con un aire de confidencia, su voz suavizándose ligeramente) —Existió otra persona, abuelo. Alguien que marcó mi vida y me hizo jurar que Elena no sería mi esposa. Pero esa persona pertenece al pasado. Hoy, lo que veo con claridad es que Elena es quien debe estar a mi lado. Abuelo: (asintiendo lentamente, su expresión un reflejo de satisfacción y estrategia bien disimulada) —Eso me complace enormemente, Fernando. Elena es una mujer excepcional, y juntos serán un equipo formidable. Pero no dejes pasar mucho tiempo, hijo. La felicidad no espera por quienes dudan. Fernando: (con una sonrisa que buscaba proyectar convicción, aunque sus ojos delataban un atisbo de inquietud) —No habrá demora, abuelo. El abuelo lo observó detenidamente, sus ojos escudriñando más allá de las palabras de Fernando, como si estuviera midiendo la sinceridad detrás de su postura impecable. Abuelo: (con un tono más suave, pero cargado de intención) —Fernando, tú y Elena son dos almas fuertes. Quizá aún no lo comprendas, pero ella puede ser tanto tu igual como tu refugio. No permitas que el orgullo o el miedo a tu propio corazón nublen tu camino. Fernando mantuvo el silencio, su semblante imperturbable, pero la tensión en su mandíbula delataba que las palabras del abuelo habían dejado su huella. En la penumbra de la sala, mientras los retratos de sus ancestros parecían asentir en aprobación tácita, el abuelo dejó escapar una última sonrisa, seguro de que, con el tiempo, las piezas caerían en su lugar. Manipular el orgullo de Fernando y la devoción de Elena no era un juego para él, sino un acto de amor en el que el futuro del linaje pendía de un delicado equilibrio. Fin del flash back
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD