Los hombres seguían temblando de miedo para cuándo Kiliam dio la orden absoluta de continuar con el ataque al gran dragón. Los ojos de Kiliam brillaron al enfrentarse a la enorme bestia, se sentía vivo. Curiosamente enfrentándose cara a cara con el dragón, empezaba a entender la enorme necesidad de su madre por ponerse en riesgo. Trago saliva varias veces y luego parpadeo. Ederyon había sido atravesado por el arpón en la orilla de su ala derecha. El rugido del dragón estremeció a Kiliam y a todos los que se encontraban junto a él. — ¡Lilith logro perforar su ala!—Aviso al notar que la tormenta de nieve empezó a detenerse. —Preparen a Estela... ¡no pienso fallar!—Espeto al sentir como el poder le llenaba el cuerpo. — ¡Su majestad! ¡Esto es una locura!—Vocifero Bartoleo al colocar a E

