Anastasia respiro profundo. La ciudad se Grayfiel en Merionnydd era conocida como la capital de las luces, no usaban lámparas de aceite, usaban luces originarias de un extraño lugar y tampoco eran mágicas. La chica abrió y cerró varias veces sus ojos incrédula, pero también anonadada, no esperaba que el mundo fuera tan hermoso. Daphne estaba cubierta por una capa negra al igual que Luca, la chica fingía estar siega y era tomada de la mano por su abuela, la gran ventaja de su fingida ceguera era que fácilmente podía ver a través de las vendas. Luca avanzaba delante de ellas, precavida y tranquila, conocía mejor que ellas Grayfiel porque ella había vivido en ese lugar. —Abuela es muy diferente...muy diferente a Dumnonia—Susurro al percibir los olores y las luces con extrañeza. Daphne

