Kiliam se sentó en el trono, paciente esperando que alguien dijera algo que no debía para intentar amedrentar contra su vida, era un rey un tanto agresivo y sobre todo por las decisiones que había empezado a tomar. Había enviado a hombres a fuera de la cordillera de Helena a buscar a la fuerza cualquier campesino que perteneciera a la nación de Dumnonia. —Tenemos entendido que el dragón no ha vuelto a aparecer en varios días su majestad— Aclaro un Lord de una villa que se había unido a Kiliam. Kiliam caminaba de un lado a otro con las manos tras la espalda, se estaba reprimiendo, deseaba ir tras la princesa, pero no podía sin tener suficientes tropas. —En buena hora...debemos aprovechar al máximo su desaparición para reclutar a cualquier hombre de la nación de Dumnonia, los alimentarem

