Punto de vista de Alexa. Gemí, girándome ligeramente en la cama mientras apretaba los dientes por el terrible dolor de cabeza que amenazaba con partirme la cabeza en dos. Gemí una vez más y abrí los ojos, pues ya no podía ignorar el dolor. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que estaba en mi habitación. Lucía igual que siempre, aunque había algo diferente. Un aroma persistente que no era mío. Pertenecía a Ethan. Y entonces todo lo que pasó ayer me golpeó de golpe. La fiesta. La pelea con Allesia. Mi pelea con Ethan cuando llegamos a casa. Y luego la forma en que me besó. Sentí que se me subía el calor a las mejillas. Me avergonzaba mi comportamiento de anoche. Y al mismo tiempo, me sentía eufórica. Ethan me había echado de menos. Justo después de decir que no sentía nada por mí. Pero

