—Oh. ¿Interrumpo? — La emoción de Ji Woon al ver a Dalia disminuyo como hielo al agua, ahora que veía al director Lee, un pequeño malestar se extendía por su estómago. Su felicidad había sido tanta, que solo la contemplo a ella, a la mujer de cabello largo y semblante angelical que hace tanto no veía. ¿Conocen ese dicho que dice “cuando la vi mi mundo se detuvo y todo a mi alrededor desapareció”? Era una antaña cursilería, pero para Min Ji Woon era real, era el efecto que Dalia provocaba. Jan atrapo con perspicacia, el brusco cambio de ánimo en el hermano de su ex paciente. Lee Jan era una persona reservada, se inclinaba por las situaciones que no le representaran un agotamiento físico o mental y mayormente prefería evadir que las emociones le controlen. Con imperturbabilidad negó suav

