35

1613 Words

DALIA   Saben. Pocas veces he llorado por alguien. Y no me refiero a llorar por causa de alguien, sino llorar, como si estuviera sintiendo lo que esa persona siente. Y las lágrimas caían cuando veía a Jan tambalearse en la calle. El no veía a la gente observarlo cuando dejaba ir sonidos de frustración e ira, el solamente… luchaba. ¿Y yo? Solo podía seguirlo. Me llevo el alma el diablo cada vez que le veía cruzar la calle, estaba tan ausente que me daban ganas de correr y sostenerlo. Porque no soportaba verlo así. Yo, desde que le conocí, pensé que su problema conmigo era personal. Cuando me iba a dejar sin decirme nada, cuando tuve que enfrentarlo. Siempre creí que era un cobarde, que le aterraba quererme. Pero no… él estaba aterrado. Estaba malditamente asustado. Porque nunca sup

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD