Elio había llegado media hora antes a la locación de la cena romántica para supervisar que todo estuviera perfecto, quería cuidar cada detalle ya que para él era un día importante y quería darle a mostrar a su novia cuánto le importaba, todo estaba en orden, los músicos habían llegado, la mesa, las velas y los adornos en general habían quedado adornados de una manera espectacular, como sacado de un cuento de hadas, era algo que solo Elio Guinot podía hacer en menos de un par de horas si así se lo proponía. Se sentó en la mesa a esperar a que se diera la hora y Enith llegara, se sentía un poco nervioso ya que desde su divoricio no había tomado en serio a nadie, ni siquiera pensado en hacerlo, pero Enith era diferente y haría cualquier cosa por estar con ella. Le dió un vuelco en el coraz

