«—Hija, no te rindas. La perseverancia es la clave del éxito». Varios metros más abajo, Allan se detuvo cerca de un sendero, dejó la pala en el suelo y se giró hacia Debby para hablarle. Ella jadeaba por la falta de oxígeno, estaba pálida y completamente empapada. —Sigue ese camino, te llevará a la cabaña. Ella negó con la cabeza mientras Allan sacaba el sobre con los documentos de su abrigo y los guardaba dentro del de ella. Los pasos de James y del moreno se oían más cerca. —Dale esto a Shepard, yo los distraeré para que puedas bajar sin problemas. —No. Allan… —¡Vete ya! —le gritó para hacerla reaccionar. Ella se sobresaltó y lo observó con los ojos muy abiertos, su cuerpo se estremecía por el miedo y el frío—. ¡Vete! Allan la empujó para que se fuera al percibir la inminente ce

