Yo no sé qué decir, la verdad no creo que sea así realmente, o bueno quizás es la costumbre de done vengo, que algo similar a lo que me está ocurriendo llega a saberse, y al otro día todo el barrio te juzga, señala, y destruye tu matrimonio, así solo hayas saludado a estas sexys gemelas en la puerta del apartamento. Así que yo sigo sin evitar estar muy incómodo. En ese momento se abre la puerta del apartamento, y es la otra gemela, con una caja en las manos, me dice,
- Ayúdame, vecino –
Yo voy y tomo la caja, y la coloco en el mesón de la cocina, mientras la otra gemela cierra la puerta.
Yo decido sentarme en una caja, las miro a ambas mientras comienzan a cocinar, y no puedo evitar reírme, y una de ellas voltea,
- ¿Ya te estás relajando? ¡Por fin! Estabas demasiado tenso, relájate, no haremos nada malo, solo vamos a compartir una cena –
Yo me dejo caer al suelo, suspiro, y siento que ya estoy en calma, les digo,
- Chicas, este mundo es muy raro, no llevo ni un (1) día en el edificio y todo ha sido una locura, de verdad que no les entiendo –