Su Alteza Kendra, de camino a la playa, se fue distendiendo; observaba atentamente todos los bellos paisajes y todas las personas que se veían por la avenida. —Rowan, pensé que iríamos a las playas de la ciudad, pero si tú dices que son mucho más lindas las otras, vamos. —Kendra levanta los hombros, en señal de que está bien. Llegan al cruce de las avenidas y Rowan desvía su camino hacia unas playas privadas que pertenecen al reino y suele haber muy pocas personas en ellas. Envía un mensaje mental con su segundo al mando. —Velkran, necesito pedirte un favor, ¿puedes avisar que estoy yendo para la playa? Puedes pedir que saquen a las personas que están en ella. Cuando yo llegue a los minutos que se vayan retirando, quiero estar solo con Kendra y disfrutar de ella. —Rowan, con toda su

