Eliot está internado y lo están operando. Kendra, luego de disfrutar de un hermoso día junto a Rowan, no quería separarse de él, pero debía volver a casa, ya su madre la esperaba. —Adiós, Demetrio, otro día volvemos —se acerca y le besa la mejilla cariñosamente. —Un gusto, Demetrio y como dijo la princesa, volveremos —y le extiende la mano. —El placer es todo mío, chico, vengan cuando gusten, yo siempre estoy aquí. Se despiden y se van hasta el auto, pero antes de subir, él la acorrala contra el auto —¿Quieres ir a dar un paseo? ¿Podemos ir a almorzar y luego pasear? ¿Te gusta la idea? —No, debo ir a casa, pero si quieres, podemos salir en la noche, ir a cenar, ¿te gusta la idea? —Sí, me encanta ese plan y luego te llevaré a un lugar que estoy seguro de que te va a gustar, ya verás —

