Narra Phenix ¿Dios que haré? No los podía mirar a los ojos sin recordar mi sueño erótico. Si, todo fue un sueño, uno muy bueno. Nunca creí que llegaría a tener estos tipos de sueños con ellos pero ahora no sale de mi cabeza las sensaciones tan realistas de tener sexo oral y de ser besada por ellos. ¿Serán así en la vida real? Al llegar a la clase ví a los cuatro hermanos en las gradas más arriba esperándome. Estaban tan guapos que sentí mis bragas mojarse. ¿Será así todo el día? Mejor ni me acerco. No puedo evitarlo, siempre estuve al tanto que eran peligrosamente sexys como si no fueran de este mundo. Algunos encontrarían raro sus cabellos más largo de lo común, yo en cambio, lo encuentro totalmente caliente. Tal vez porque me recuerdan a los personajes que leo en mis libros. Ellos

