Narra Aramis Sé que no debería hacer esto pero hay veces en que no puedo controlar mis impulsos y de solo pensar que ella no me quiere me pone mal. Estaba sentado frente a la cama de Phenix viéndola dormir plácidamente. Ella es tan hermosa que no puedo evitar pensar que tal vez sea la reencarnación de alguna diosa. Phenix... Se veía hermosa y realmente majestuosa que hacía que mis rodillas tiemblen por ella. Sin poder controlar mis movimientos me levanté de la silla y me acosté a su lado con cuidado, sintiendo su calor envolverme y sorprendiéndome ella se acurrucó contra mí. — Ojalá fuera así siempre.— Susurré acariciando su cabello. Ella abrió los ojos en ese momento y me sentí aterrado, soy tan idiota que no me di cuenta que la desperté ¿Se enojará conmigo? — ¿Aramis?— Dijo dormi

