Kilian Al llegar a la casa, siento la soledad darme una cachetada más fuerte. Dejo mis brazos lánguidos a mis costados, sin fuerza, sin ánimos. ─¿Quieres que me quede?─ Pregunta Sebastián a mi espalda, que se encuentra acompañado de Valentina. Decido no girar mi rostro. ─Váyanse─ les ordeno tajante. Caminando hacia las escaleras. Comienzo a desatar el estúpido corbatín, tirándolo en el piso. Me desato los botones de la camisa, quitándome el saco. Dejándolo en el camino. Siento cómo se cierra mi garganta, dificultándome las ganas de respirar cuando llego a la habitación. Los recuerdos de Lauren en cada esquina de ese lugar, se proyectan en forma de tortura. Engañándome. Aprieto mis puños, reteniendo los sentimientos que quieren domarme. ─¿Por qué me dejaste?─Pr

