Abro los ojos adormilados, para sentir el calor del sol entrar en una luz por la ventana del cuarto. Mi cabello desordenado se encuentra en mi rostro, levanto mi cabeza envolviéndome en la sabana de la cama. Siento un descontento al ver que Kilian no está a mi lado. ─Mierda, me he quedado dormida otra vez─ farfullo levantándome con un bostezo en mi boca. Tomo una braga y un sujetador para enfundarme una camisa blanca de Kilian y bajar en su búsqueda. Cuando llego a las escaleras me encuentro con la sorpresa de un ramo de flores rojas. Mis pupilas se abren al observar la belleza de las flores, cuando llego a ellas, acerco mi nariz para olfatearlas. Su olor hace que miles de recuerdos bonitos viajen en mi mente. Reviso la tarjeta del remitente para saber si son de Kilian. Con una sonri

