Capítulo 51 ¿y que si te golpea? Se hizo el silencio en el dormitorio, evidentemente el interlocutor no se esperaba esas condiciones y mucho menos que no fueran negociables en absoluto; por un segundo, solo por un segundo sentí unas inmensas ganas de reírme a carcajadas, me gustaría estar observando las expresiones de perro rabioso de ese malnacido en este momento… Cuando imaginé que no daría su brazo a torcer en este asunto, reflexioné un poco en la gravedad de la situación actual para mi esposa si esa maldita gente sabe que está embarazada, y en realidad por su seguridad no puedo permitirme correr riesgos, ni seguir jugando al gato y el ratón con Ramiro. Aunque Samantha me culpe cuando recupere la memoria y me odie, debo resolver este asunto de inmediato… estaba totalmente decidido

