Capítulo 30 ¿Cuál es el odio entre nosotras? Con solo recordar esa frase de mi sueño, decidí respirar profundo y tomármelo con calma, aunque nunca he sido creyente de esos asuntos sobrenaturales, o del famoso poder de los sueños, este fue tan vivido que solo de pensarlo se me pone la piel de gallina; además, puedo simplemente tomarlo como un recordatorio de que por mis hijos, no debería ser impulsiva, pero ni crea esta basura que por no poder golpearla, simplemente voy a soportarla, todavía no ha nacido quien pueda regodearse de haber intimidado a Samantha Gruber… me encogí de hombros y le respondí intentando no perder los estribos y matarla. “mmmmm, hasta que finalmente decidiste mostrar tu asquerosa cara de zorra, así me gustas más… respecto a mi esposo, lamento decepcionarte, en rea

