Faltaban unos días para la graduación, cupido no hacía más que comerse las uñas de nervios, al ver qué casi terminaba el siclo y no había unido a esos dos dolores de cabeza, sentía la tristeza y el dolor de ellos dos al saber que no volverían a verse nunca más pero ambos eran orgullosos hasta la médula, que ninguno quiso dar el primer paso.
Al final de la graduación Itzie quería acercarse a Óscar, incluso le había dicho a su prima quien era el chico por el que varias noches lloro y se desahogo con ella, pero al verlo su tía no hizo más que bajarle la ilusión a Itzie al decirle que merecía a alguien mejor.
- ¿Alguien mejor? ¡Alguien mejor! ¿Acaso esta mujer está ocupando mi puesto? Quién le dijo quien es mejor o no para su sobrina, ese chico está destinado para Itzie, para nadie más.
- Calma cupido, sabes que no puede oírte
- me a costado lágrimas de sangre intentar unirlos para que está señorita venga a decirle a Itzie que merece algo mejor, ¿Puede ver el corazón de las
personas acaso? No verdad entonces que se ahorre sus comentarios.
Después de terminar la ceremonia de graduación Oscar y Itzie tomaron caminos separados.
Óscar trabajo durante 3 meses en una granja y a pesar de los intentos de cupido para que Oscar buscará a Itzie, Óscar solo tenía en mente un sueño y emprendió su gran aventura hacia los Estados Unidos
- ¡Que bien! ahora estamos aquí arreando ovejas y cerdos, en vez de estar uniendo a personas que se aman, en vez de estar llenando el mundo de amor estoy aquí ayudando a Óscar a llevar ovejas de un lugar a otro
- Cup, pero si tú no estás haciendo nada, quien está haciendo todo el trabajo es Oscar, además acabas de llegar, y eso de estar llenando el mundo de amor, hiciste un trabajo de unión hace un momento así que no exageres. Por cierto como pretendes terminar este trabajo si sabes que Oscar aún sigue sin escucharte.
- Lo sé señor amor, pero ya estoy pensando un plan para que Oscar busque a Itzie.
- Si estás pensando en manifestarte olvídalo, sabes que mientras Oscar no crea en el amor muy difícilmente va a escucharte o ver tus señales
- ¡Rayos es verdad! Déjeme pensarlo un poco más
Al día siguiente muy temprano cuando Óscar se preparaba para ir a trabajar a la granja, su madre le dio una noticia que él tanto esperaba.
- Hijo tienes un momento
- Claro madre ¿Que pasa?
- He está hablando con tu padre sobre el quererte ir a trabajar a Estados Unidos y él está descuerdo y yo no tengo otra opción que dejarte ir
- ¿De verdad?
- Si
Ese comentario hizo muy feliz a Óscar, tenía mucha ilusión de vivir en otro país que no pudo notar la tristeza de su madre al saber que ya no tendría a su hijo con ella, que no podría verlo seguir creciendo, y que seguramente ya no podría volverlo a ver. Óscar termino de desayunar y salió feliz rumbo a su trabajo.
- Los hijos son prestados que ¿No?
Dijo con tristeza la madre de Óscar mientras lo veía salir de la casa.
- Así es y los padres deben dejarlos seguir su camino, ¿Qué? No espere lo va a dejar ir así como así, señora su hijo es un chico especial destinado para alguien especial, no lo puede dejar ir, aún no termino mi misión
- Cup, creo que está vez debes de dejar que las cosas tomen su curso
- No señor amor, me jure por mis alitas y mis flechas que uniría a esos chicos, así fuera lo último que tuviera que hacer y lo aré. ¿Por qué ahora se ponen todos en mi contra? Sobre todo tu universo, que te quede bien claro que no me dejas trabajar ¡He!
Habían pasado 15 días después de que la madre de Óscar le había dado las buenas nuevas, y aunque cupido hizo todo lo imposible por hablar con Óscar él no logro ver las señales
- ¡Porfavor! Ni por qué escribí el nombre de itzie en el piso pudo verlo
- El cerdo piso tus letras antes de que Oscar pudiera verlas Cup
- Y que me dices de cuando se estaba bañando y hice que la música dijera el nombre de itzie
- Aquella vez le entró jabón en los ojos y estaba más concentrado en quitarte la picazón de los ojos que escuchar el nombre de ella
- Y la vez que puse un corazón en el cielo, eso me costó mucho trabajo y ni siquiera se tomo la molestia de mirar el cielo
- Bueno también como se te ocurre hacer un corazón de nueve en un día lluvioso, nadie, absolutamente nadie que esté caminando por la calle en un día lluvioso se fijara en ver las nubes en el cielo, la mayoría de la gente lo primero que buscan es un lugar donde refugiarse de el agua.
- Lo ve señor amor, no es fácil ser yo
Sabado 5:00 am, Óscar preparaba una maleta llevando en ella un montón de ilusiones y sueños que solo él podía imaginar al estar del otro lado de la frontera; él y algunos familiares más tomaron un avión para llegar a Tijuana, era la primera vez que Oscar volaba y como a todos el estaba un poco nervioso.
- Ahora sabrás lo maravilloso que es volar Oscar, aunque a ti te protege una enorme capa de metal, por lo menos no se estrellara en ti las moscas cuando estés volando, ¿pero en serio quieres alejarte de todo…. De Itzie?
Talvez fue la emoción o los nervios que hicieron que Oscar abriera un pequeño portal para escuchar a cupido cuando el terminaba la última frase “Itzie”, por la mente de Óscar paso el recuerdo de ella llegando por primera vez a la escuela, con su pantalón de mezclilla y una blusa color blanca, su mirada, el cabello castaño y esos ojos……puff, se borró aquella imagen cuando recordó aquel beso con el otro Óscar en el salón, volviendo a cerrar aquel pequeño portal.
- ¿Cup, viste lo que a pasado?
- Si señor amor, no todo está perdido, ahora ya se cómo puedo comunicarme con él.
Después de unas horas de viaje llegaron al estado de Tijuana lo primero que hicieron al llegar Oscar y sus primos fue localizar a los polleros que los pasarían al sueño americano, tuvieron que quedarse 5 días en ese lugar, pues los polleros tenían que reunir a más personas para poder cruzarlas al otro lado.
Para Oscar era un mundo nuevo por descubrir, nuevos rumbos, lugares y sobre todo algo nuevo, los tuburios de aquel lugar,
- Guapo no te gustaría entrar al bar..
Oscar lo pensó un poco no estaba muy seguro pero sus primos lo animaron
- Óscar ¿entramos?
Una chica joven de muy buen ver invitaba a aquellos jóvenes a entrar a un tuburio, Oscar y a sus primos les daba curiosidad entrar pero la experiencia de los primos y tíos adultos los alejaron de esas tentaciones.
- Nada de que entramos, venimos para poder pasar al otro lado, no a entrar a prostíbulos.
El tío de aquellos chicos les había llamado la atención para que no volvieran ni siquiera imaginar entrar a un lugar de esos.
- ¡Muy bien señor tío! Estos niños están muy chicos para esas cosas y tú Óscar da gracias a qué no puedo hacerme presente que si no ya te estaría dando unos jalones de orejas, te costó tanto trabajo hablar con Itzie pero no te cuesta trabajo entrar a lugares como estos ¿verdad niño?
pasaron los días y Óscar y sus familiares se fueron al punto de encuentro donde se encontraban los polleros, las horas pasaron y los últimos rayos del sol se despedían de el azul del cielo de esa tarde, Oscar y sus familiares esperaban dentro de una camioneta la partida hacia lo que sería su nueva vida, su futuro, un sueño del que solo un mexicano se atreve a soñar, viajaron durante unas horas en la camioneta, hasta que esta paro de repente, los polleros bajaron a las personas
- Tenemos que caminar desde aquí, tenemos que llegar hasta la muralla y ahí pasaremos al otro lado.
Mientras un pollero reunía a todas las personas para emprender la caminata, el conductor siguió su camino para pasar a la frontera por carretera y recoger a las personas cuando ya cruzarán
El pollero y las personas a su cargo caminaron por tres horas hasta llegar a un gran muro que tenía una malla abierta, del otro lado de la cerca alumbraba una gran luz
- Tienen que pasar por debajo de la malla
ese lugar estaba tan expuesto que hasta se podía ver un conejo comer sus zanahorias
- Oye pero aquí nos van a ver
Óscar no estaba muy seguro de que el pasar por ahí sería una gran idea, ya que la luz de el otro lado de la maya los delataría.
- Jaja este pollero de seguro ni terminó la primaria es tan inteligente….
- Basta Cup, estás consiente de que a tu protegido le pueden dar un tiro los de la patrulla fronteriza.
- Señor amor, subestima a mi protegido, ya se le olvidó el maratón que se aventó aquella vez que fue con el maestro Francisco y otros compañeros a quitar un pañal en una de las casas cercanas a la escuela y se cayó el panal; no si ya decía yo que mi protegido es un corredor profesional.
el pollero molesto les gritó a todos
- Tienen que pasar por aquí no hay otro lugar por el cual pasar
El pollero empezaba a molestarse y todos no tuvieron otra opción que seguir las indicaciones de él, todos y cada uno de los que iban en el grupo pasaron por debajo de la malla, Oscar había sido el último en cruzar cuando de pronto una camioneta de la policía fronteriza paro unos cuantos metros de dónde se encontraba el alumbrado con la malla abierta.
- ¡Es la tira corran!
Todas las personas de el grupo corrían hacia todas partes, todas menos Oscar que había quedado de pie, como venado alumbrado por las luces de un auto.