La tranquilidad le permitió a Jessica insertar dos cuentas más antes de que Katy volviera a protestar. Oyó la voz de Walter sobreponiéndose a la suya. "¡Dios mío, cariño, está apretando tanto que creo que me va a cortar la circulación!" "¿Quieres decir que no puedes correrte, cariño?" preguntó Jessica. "¡No, no puedo!" "Veamos si otro ayuda un poco, ¿vale?" "Vamos, pruébalo", dijo, y Katy pensó que su voz sonaba dolida. Comprendiendo la difícil situación de Walter, y habiendo tenido más orgasmos de los que jamás hubiera imaginado, Katy se obligó a relajar su esfínter. Jessica probó otra cuenta y descubrió que el esfínter de Katy la dejaba entrar casi sin problema. "¡Sí!" graznó Walter. "¡Mucho mejor!" ¿Puedes moverlo de nuevo? "Sí, finalmente." "¡Fóllame, Walt!", exclamó Katy, aun

