Habían pasado unos días, las chicas habían pasado sus días leyendo, en clases de señoritas y platicando con los chicos, excepto Lilibell que odiaba al caballero y siempre que se le acercaba a ella daba la vuelta y no hablaba con él se le había hecho muy antipático. Hasta que un día mientras Rosalie tomaba el té en el salón junto con Lilibell, llegó la animada Aimee. - chicas, les tengo una noticia- - ¿qué pasó?- - pues vamos a nuestro lugar y les enseño- Rosalie y Lilibell se quedaron viendo extrañadas y solo siguieron a Aimee, como era muy temprano no había chicas en el salón así que aprovecharon eso para irse. Cuando llegaron Aimee colocó unas maletas enfrente de ellas, eran los disfraces de hombre para ellas. - son increíbles- exclamó Lilibell muy emocionada pues la peluca se veí

