Apenas la estuve cerca la abrace y bese su frente, yo le decía peque, porque tenía su carita llenita de pecas. –¡Hola mi peque hermosa!, Dios te bendiga mi tesoro lindo–le dije limpiando su boca que estaba llena de leche–. –Mami te amo estaba esperando verte, estoy brava, tenías 15 días que no venías a visitarme –me dijo haciendo pucheros–. – Mira peque te robaste de nuevo la leche de la cocina, traviesa–le dije también haciendo el mismo gesto que ella–. –Si, mami pero prometo no volver a hacerlo, ¿y que mami ya vienes por mi, ya terminaste con todos tus largos asuntos importantes'?–me pregunto rodando los ojitos, era un caso singular mi pequeña–. Había encontrado a peque cuando tenía 6 meses, afuera de mi mansión, nunca supe quien la dejo, en las cámaras de seguridad solo se veía

