El chevy ingreso a la ciudad; se detuvo en el estacionamiento de un edificio de apartamentos.
Entro al elevador y subió al ultimo piso, ahí se encontraba un apartamento lujoso decorado de estilo moderno, dejo las llaves en el buro y se dirigió a la sala con su computadora portátil, así que ingreso al sistema de rastreo e ingreso la clave del collar de Adriana, en segundos la ubicación apareció.
Le hablo por teléfono a uno de sus hombres para que averiguara todo sobre esa persona, en cuanto colgó, se cambio de ropa y le marco a otro de sus hombres.
- Estén todos listos, nos vemos en el punto de encuentro, entendido.- dijo Iván con voz fuerte y serena.
-Entendido señor, aquí estarán según sus indicaciones- respondió una voz firme y fuerte al otro lado.
Rápidamente bajo del departamento y subió a un Ferrari, que salió a toda prisa del edificio.
Al otro extremo de la ciudad, en un lugar solitario rodeado de barrancas, se encontraba una casa pequeña, un poco retirado se encontraba un hombre de traje n***o dando ultimas instrucciones a 20 hombres que estaban muy bien armados, estos agachados para ocultarse por los arbustos rodearon la casa, la cual estaba vigilada por 7 hombres armados también.
No sabían cuantas personas habia al interior, pero se escuchaba bastante ruido y risas, al parecer se encontraban jugando a las cartas y el juego estaba interesante.
-¡Ahora!- grito Iván siendo el primero en empezar a disparar y caminar al frente.
Los guardias apenas y pudieron ver al hombre serio que disparaba, pues nunca imaginaron que los encontrarían y menos que alguien se atrevería a esto, así que pronto cayeron al suelo sin vida; pero en el interior ya se habían preparado al escuchar el sonido de las balas afuera, cuando la Iván empujo la puerta una verdadera lluvia de balas se desato en su contra, pero el reacciono rápidamente esquivándola, cuando el disparaba pudo contar al menos 30 hombres, pero con su buena puntería y la de su gente pronto quedo reducido a un grupo de 5, pero igual ellos habian quedado 15 y 5 heridos.
Al verse en esta situación los hombres corrieron a la habitación donde se encontraban los rehenes, cuando Iván y su gente los hallaron estos se escondían atrás de ellos.
-Si los quieren vivos será mejor que mañana firmen los documentos, si dan un paso mas en este momento todos morirán.
Iván al ver al hombre en muy malas condiciones que suplicaba por su esposa y tres niñas incluyendo una bebé tuvo que tomar la decisión.
Dejarlos ir o arriesgarse, así que dijo bajando su arma:
-Esta bien tu ganas, los dejare ir, pero con una condición y si no la aceptas prepárate a morir- dijo con voz fría mientras su mirada parecía ya estarlo matando.
-¿cual es esa condición?- contesto el hombre que se habia puesto muy nervioso al verlo y escucharlo, mientras no entendía el porque, en muchas ocasiones el jefe la habia hablado así, pero este hombre le hacia sentir como si estuviera frente al mismo diablo.
-Deja que me lleve a las mujeres-
- no es posible, llévate las niñas , y me quedo con los padres.-
-Si no dejas que me las lleve, mañana nadie firmara el contrato y ustedes estarán muertos.-
-Los muertos van a ser esta familia y tu serás el único responsable de ello.-
-Créeme que no será así - respondió Iván con burla
Mientras la familia estaba completamente en shock, las niñas y la madre no dejaban de llorar; mientras que el hombre estaba confundido, ¿Quien era este hombre?¿porque lo rescataba?, no parecía ser igual a los demás, parecía un hombre importante, pero por mas que daba vueltas al asunto, no podía decir si lo conocía o siquiera lo habia visto y por mas que le dio vueltas y vueltas no logro llegar a una conclusión.
-como tu digas,- dijo el hombre con ironía- si nos matas esta familia se va antes-
-No lo creo,-
De pronto se escucho un vidrio roto atrás de ellos, lo cual los distrajo y voltearon a ver, para su sorpresa una bala les arrebataba la vida, pues Iván y sus hombres dispararon al unísono, Iván corrió hacia la mujer que cayo desmayada con la bebe en brazos, logrando atraparla antes de caer al suelo.
Todo ocurrió tan rápido, las niñas gritaron al ver que los hombres disparaban frente a ellas pensando que morirían. La mujer se desmayo pues sintió como la bala paso cerca su cuello, fue un tiro muy arriesgado pero Iván tenia una puntería casi perfecto, hasta el momento no habia fallado una sola vez.
Se acerco al hombre tirado en el suelo .
-Te lo advertí, debiste ser mas inteligente.-
Ordeno a sus hombres sacar a sus compañeros heridos y llevarlos a un hospital y al resto sacar a la familia y curar las pocas heridas que tenían y las envió en un auto escoltado a su casa.
En la ciudad, en el centro entraban cuatro autos a una casa lujosa y muy espaciosa.
Al bajar el hombre pregunto de quien era y porque los llevaban ahí.
-Es de nuestro jefe, el señor Iván, nos pidió que los trajéramos para que se asearan y coman algo, en unos momentos el vendrá.
La familia ingreso y quedo admirada por lo armoniosa que estaba decorada, se sentía como un hogar cálido y dulce lleno de amor.
La ama de llaves las llevo a sus habitaciones y preparo la cena.
Al poco tiempo llego Iván con bolsas de ropa para invitados y pidió a su ama de llaves se las entregara y los llamara a cenar.
En el comedor
Muchas gracias por su ayuda y hospitalidad, soy Armando Saldívar, mi esposa Mariana y mis hijas Lucero, Abigail y la pequeña Marily.
Mucho gusto en conocerlos mi nombre es Iván Fuentes, siéntense a cenar, platiquemos un poco para conocernos, mañana vendrá su familia por ustedes ya los he contactado.